En una vertiginosa carrera por la sofisticación en los accesorios que a muchos nos gusta pero que difícilmente lo utilizamos a cabalidad es el camino que está tomando la ciencia en esta porción de nuestra historia, cuando los accesorios que con tanta molestia cargábamos antaño hoy caben sencillamente en el bolsillo de nuestro pantalón. Pues bien, al parecer hemos perdido el sentido de lo importante que es que la modernidad procure además de inmediatez, accesibilidad y comunicación, por sobre todo, seguridad.Días atrás un artículo del TIMES se supo que una niña casi resulta herida o muerta debido a la explosión de su Ipod touch. Al parecer el objeto había caído al suelo, la niña al escuchar que sonaba con intensidad desde el interior de el, le comunicó a su padre y este en una reacción instintiva arrojó el objeto por la puerta trasera, segundos después el padre y la niña observaban como se hacía añicos el artefacto tras una breve explosión en el aire, ya que el objeto se había elevado hasta unos 3 metros.
Quién podría remediar la pérdida si esa explosión hubiese ocurrido 30 segundos antes, pues ni Apple hubiese tenido la fortuna para remplazar la vida de dos personas comunes e inocentes tan sólo por tener un artefacto de moda.
La responsabilidad no queda ahí, aparentemente, con el fin de acallar las habladurías y la mala imagen que bien ganada tendrían, los ejecutivos intentaron un reembolso sólo si el usuario agraviad firmaba un acuerdo de confidencialidad. Por suerte, los usuarios no cayeron ante la jugarreta de Apple y estuvieron libres de contar y advertir la verdad.
Lo que indigna de este suceso son: Primero, la fragilidad con la que este producto se está poniendo en el mercado sin la advertencia de una posible desgracia como la que casi ocurre en Gran Bretaña. Segundo, el rumbo que está tomando esta competencia entre Nokia, Apple y otras similares, sin tener en cuenta los riesgos de sus excesos evolutivos y comerciales. Y tercero, la irresponsabilidad de querer ocultar sucesos como estos que adviertan a los demás usuarios de los posibles accidentes.